miércoles, 7 de marzo de 2012

Físicos predicen la idea de cristales de tiempo



Una de las ideas más poderosas de la física moderna es que el Universo está gobernado por la simetría. Esta es la idea de que ciertas propiedades de un sistema no cambian cuando se somete a una transformación de algún tipo.
Por ejemplo, si un sistema se comporta de la misma manera, independientemente de su orientación o movimiento en el espacio, debe obedecer la ley de conservación del momento.
Si un sistema produce el mismo resultado, independientemente del momento en que se lleva a cabo, debe obedecer la ley de conservación de la energía.
Tenemos que agradecer al matemático alemán, Emmy Noether, esta poderosa forma de pensar. De acuerdo con su famoso teorema, cada simetría es equivalente a una ley de conservación. Y las leyes de la física son esencialmente el resultado de la simetría.
Igualmente poderosa es la idea de ruptura de la simetría. Cuando el universo muestra menos simetría que lo que las ecuaciones describen, los físicos dicen que la simetría se ha roto.
Un ejemplo bien conocido es la solución de baja energía asociada con la precipitación de un sólido a partir de una solución y la formación de cristales, que tienen una periodicidad espacial. En este caso, la simetría espacial se rompe.
Los cristales espaciales están bien estudiados y son bien entendidos,pero plantean una pregunta interesante: ¿Podría el universo permitir la formación de periodicidades similares en el tiempo?
Frank Wilczek, del Instituto Tecnológico y de Massachussettsi y Al Shapere de la Universidad de Kentucky, discuten esta cuestión y la conclusión a la que han llegado es que la simetría del tiempo parece tan frágil como la simetría espacial a bajas energías.
Este proceso debe conducir a una periodicidad que ellos llaman “cristales de tiempo”. Es más, los cristales del tiempo debe existir, probablemente, delante de nuestras propias narices.
Vamos a explorar esta idea en detalle un poco más. En primer lugar, ¿qué significa para un sistema romper la simetría del tiempo? Wilczek y Shapere piensan en ello como un sistema en su estado de menor energía que se describe completamente, independientemente del tiempo.
Debido a que se halla en su estado más bajo de energía, este sistema debe congelarse en el espacio. Por lo tanto, si el sistema se mueve, se debe romper la simetría del tiempo. Esto es equivalente a la idea de que el menor estado de energía tiene un valor mínimo de una curva en el espacio en lugar de en un punto único y aislado.
Eso en realidad no es tan extraordinario. Wilczek, señala que un superconductor puede inducir a una corriente -mediante el movimiento de masas de sus electrones- a un estado de menor energía.
El resto es esencialmente matemática. De la misma manera que las ecuaciones de física permiten la formación espontánea de cristales espaciales, (periodicidades en el espacio) también deben permitir la formación de periodicidades en el tiempo o cristales de tiempo.
En particular, Wilczrek considera como espontánea la simetría de un sistema cerrado en mecánica cuántica. Aquí es donde las matemáticas se vuelven un poco extrañas. La mecánica cuántica obliga a los físicos a pensar en valores imaginarios de tiempo o iTime, como lo llama Wilczek.
Se muestra que las periodicidades mismas deben surgir en Itime y esto debe manifestarse como un comportamiento periódico de diversos tipos de propiedades termodinámicas.
Esto tiene varias consecuencias importantes. En primer lugar la posibilidad de que este proceso proporcione un mecanismo para medir el tiempo, ya que el comportamiento periódico es como un péndulo. ”La formación espontánea de un cristal de tiempo representa la aparición misma y espontánea de un reloj”, dice Wilczek.
Otra posibilidad es que pueda ser posible explotar estos cristales del tiempo para realizar cálculos utilizando energía cero. Como Wilczek, dice, “es interesante especular que un sistema, en mecánica cuántica, cuyos estados se podría interpretar como un conjunto de qubits, podría estar diseñado para atravesar un paisaje programada de estados estructurados en el espacio de Hilbert con el tiempo.”
En resumen se trata de un argumento sencillo. Pero la simplicidad es a menudo engañosa. Por supuesto, habrá disputas sobre algunos de los problemas que esta posibilidad plantea. Uno de ellos es que el movimiento que rompe la simetría del tiempo parece un poco desconcertante. Wilczek y Shapere reconocen esto: “Hablando en términos generales, lo que estamos buscando parece peligrosamente cercano al movimiento perpetuo”.
Esta hipótesis necesitará un poco de defensa.

martes, 6 de marzo de 2012

Chistecillo






En un test de inteligencia a personas de varias carreras, preguntan cómo calcular la altura de un edificio con un barómetro. 
-El ingeniero industrial dice: Mido la presión atmosférica en la base, mido también en la azotea, establezco el gradiente y así calculo la altura. 
-El físico dice: Subo a la azotea, tiro el barómetro, cronometro cuanto se tarda en oir el "crac" y hago h=1/2g*(t^2) 
-El matemático dice: Establezco el barómetro como espacio algebraico de referencia. Cojo el barómetro, me descuelgo por el tejado y mido cuántos barómetros de altura tiene el edificio. Luego hago una conversión de sistema de referencia mediante Valor altura=(número de barómetros) * (medida del barómetro).
-El astrofísico contesta: Busco al conserje y le digo "te regalo éste bonito barómetro si me dices la altura del edificio".

lunes, 5 de marzo de 2012

Divagación: el deuterio podría dar respuesta al desequilibrio entre materia y antimateria.


( representación animada en 3d de un deuterio)


Científicos de la Universidad de Arizona han descubierto que el deuterio, un isótopo de hidrógeno, podría conducir a la explicación de lo que, según han señalado los expertos, es uno de los enigmas más difíciles para la física: el desequilibrio de la materia y la antimateria en el universo.
Así, según ha apuntado el físico teórico Bira van Kolck, un deuterio es un núcleo atómico sencillo, lo que hace que sea uno de los mejores objetos para llevar a cabo experimentos nucleares en física. Una de las propiedades del deuterio se conoce como cuadrupolar magnético y es ésta la que puede revelar las fuentes del fenómeno conocido como ‘violación de reversión’ y que explica “casi todo lo que se conoce sobre el universo hasta a este punto”.
La teoría actual es que el universo comenzó a partir de un estado concentrado, lo que algunos llaman el ‘Big Bang’, y evolucionó a partir de ahí. Según ha explicado el Van Kolck, lo “atractivo” sería que ahora “se pudiera mostrar que el universo comenzó con un equilibrio entre el número de partículas y antipartículas, y que el hecho de que se observen más partículas y que estos valores no estén equilibrados puede explicar el proceso de evolución del universo”.
El científico ha puesto como ejemplo dos bolas de billar que chocan entre sí en la mesa y que esa imagen hacia adelante y cámara atrás sean visionadas por un espectador. “No podría decir cuál es al derecho y cuál al revés”, ha apuntado el experto.
Así, ha indicado que, al igual que en video, el deuterio puede invertir en las ecuaciones que describen el universo y las ecuaciones de equilibrio. “Nadie había descubierto antes que el isótopo sería tan eficaz a la hora de separar estos mecanismos”, ha indicado Van Kolck.

domingo, 4 de marzo de 2012

Nuevo tipo de ondas en una superficie de metal



Un golpe de luz sobre una superficie metálica puede tener un efecto similar al de una piedra lanzada a un estanque de agua: la generación de ondas. En el caso de la luz y el metal, es la interacción entre los electrones del metal y el campo electromagnético de la luz lo que genera las ondas, que se llaman plasmones de superficie. El fenómeno tiene múltiples aplicaciones potenciales, limitadas por el hecho de que para generar el plasmón la luz que incide sobre el metal debe ser de alta energía, superior al ultravioleta. Al menos eso se creía hasta ahora. Un grupo de investigadores en España ha publicado en el último número de Nature un trabajo que demuestra que también pueden generarse plasmones con luz visible.


El resultado era muy esperado por sus autores, encabezados por Pedro Echenique, del Centro Internacional de Física Teórica de San Sebastián (DIPC) y Daniel Farías, de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Pero ha sido probablemente una sorpresa para el resto de la comunidad científica, que acogió con escepticismo la predicción acerca de este mismo tipo de fenómeno, los plasmones de baja energía, hecha años atrás por el grupo de San Sebastián.



Farías supo de esa "predicción asombrosa", dice, en 2002, en un congreso de nanotecnologías en Santiago de Compostela. Echenique había expuesto la idea y el experimento para comprobarla, y al cabo de su intervención Farías, físico experimental, le propuso realizarlo. Necesitaban una técnica no disponible en España, así que al grupo de San Sebastián, integrado además por Vyacheslav Silkin -responsable de la idea-, Eugene Chulkov, y José M. Pitarke se unieron dos grupos de EE UU y Dinamarca.


En 2003 y 2004 hicieron varios intentos de detección de los nuevos plasmones, llamados acústicos, sin éxito. En enero de 2006 probaron de nuevo, esta vez en colaboración con un grupo de Génova (Italia) y mejorando el experimento. "Al cabo de dos meses de preparativos, finalmente logramos ver los primeros indicios del tan buscado plasmón acústico", narra Farías. "El grupo de San Sebastián recibió un fax con los resultados, y bastaron unos minutos para comprobar los cálculos teóricos hasta en sus más mínimos detalles con los datos experimentales. El momento mágico que desvela todo descubrimiento científico había llegado finalmente, tras años de férrea búsqueda".


Los plasmones son muy importantes en diversas aplicaciones. Un ejemplo son las nanopartículas para tratar tumores en ratones: las nanopartículas se pegan a las células tumorales, y al excitar los plasmones, se calientan y matan la célula. El que los plasmones se generen también con luz de baja energía abre la puerta a otro tipo de aplicaciones muy buscadas: las ondas sobre el metal llegan a transmitirse varios centímetros antes de extinguirse, así que podrían servir de enlace entre la información que viaja por vía óptica y los circuitos electrónicos.

viernes, 2 de marzo de 2012

DIEZ MÉTODOS PARA HALLAR LA ALTURA DE UN EDIFICIO UTILIZANDO UN BARÓMETRO





  1. Solución clásica. Use el barómetro para medir la presión atmosférica en el suelo y en lo alto del edificio. La altura del edificio es igual a la diferencia de presiones dividida por la densidad del aire y la gravedad.
  2. Déjese caer desde lo alto del edificio, tomando el tiempo del intervalo que media hasta que se ve el barómetro romperse contra el piso; después, utilizando la fórmula clásica para determinar la aceleración de un objeto que cae, se calcula la altura del edificio.
  3. Cuelgue el barómetro de un cordel y vaya dejándolo caer desde el tejado del edificio hasta la calle. Recoja el cordel y mídalo.
  4. Cuelgue el barómetro de un cordel y vaya dejándolo caer desde el tejado del edificio hasta la calle. Déjelo oscilar libremente como péndulo y calcule la longitud del péndulo a partir de la frecuencia de oscilación.
  5. Si el día es soleado, calcule la longitud de la sombra del edificio y la longitud de la sombra del barómetro. Mida la altura del barómetro y haga una regla de tres.
  6. Use el barómetro para marcar la posición de la sombra del edificio, mida cuanto se ha movido en diez minutos, y conociendo la latitud de la ciudad y la fecha puede usar un almanaque astronómico para calcular la altura del edificio.
  7. Mida la longitud del barómetro y suba por las escaleras exteriores hasta la azotea del edificio, mientras usa el barómetro como regla.
  8. Ponga el barómetro en la azotea y úselo para reflejar un haz de láser desde el suelo, mida el tiempo necesario para que vuelva, y lo multiplica por la velocidad de la luz.
  9. Cause una explosión en la azotea y cronometre el tiempo necesario para que el sonido llegue al suelo, usando el barómetro para detectar el cambio de presión causado por la onda expansiva.
  10. La más fácil. Se busca al dueño del edificio y se le dice: «Si me informa de la altura de su edificio, le regalo un barómetro».

jueves, 1 de marzo de 2012

Ilusiones ópticas

Empezamos mes jugando un poco con la vista, tema que entronca directamente con el temario de óptica y luz.


Una ilusión óptica es cualquier ilusión del sentido de la vista, que nos lleva a percibir la realidad erróneamente. Éstas pueden ser de carácter psicológico asociados a los efectos de una estimulación excesiva en los ojos o el cerebro (brillo, color, movimiento, etc como el encandilamiento tras ver una luz potente) o cognitivo en las que interviene nuestro conocimiento del mundo 







Alguien dijo alguna vez que las cosas no siempre son lo que parecen por lo que aquí os dejamos una muestra de algunas de las múltiples ilusiones ópticas que se pueden presentar en nuestras vidas.